Fantasía
y valores en la nueva novela infantil y juvenil de Sandra Rodríguez Jiménez: Naya, la osa parda
Reseña
de Naya, la osa parda de Sandra
Rodríguez Jiménez
Pilar Mesa Arroyo
Sandra Rodríguez Jiménez, nacida
en Granada en 1977, vive en Salar, en la provincia de Granada. Es maestra de
Educación Infantil y Primaria y trabaja en el CEIP Ecoescuela La Inmaculada,
donde, además, ejerce como responsable de la biblioteca escolar. Ha escrito
cuentos y novelas infantiles que reflejan su amor por el mundo de la
imaginación y la fantasía. Su primera novela infantil publicada, Cloe, la chica loba (BABIDI-BÚ,
2020), tuvo una gran acogida, y gracias a ese impulso publicó una segunda
entrega, Cloe, la chica
loba y el misterio del bañuelo (Mr.Momo, 2023).
Recientemente ha publicado
su último libro, Naya, la osa parda en
Aliar Ediciones. La historia se extiende en 112 páginas y seis capítulos.
La novela es muy original y
está bien escrita y bien planteada. Se puede leer a cualquier edad pero la
recomendamos especialmente para chicos/as desde ocho a catorce años, por lo
que, aparte de para ciudadanos/as particulares, es muy recomendable para
bibliotecas escolares de primaria y secundaria y para bibliotecas públicas.
En la novela hay usos
interesantes de la metaliteratura: el hecho de que aparezcan personajes de los
otros libros de la autora y que se plantee en la novela la escritura del propio
libro, nos recuerdan técnicas inventadas por Cervantes en El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha.
También destaca la idea de
la introducción de lo onírico, la cual
está muy bien resuelta. La autora nos lleva a un mundo de fantasía
realista y amable, en el que todo tiene solución y hay cabida en todo momento
para la intriga, ya que no sabemos cómo va a continuar ni terminar la trama que
se plantea. Es un libro que podría ser llevado al cine perfectamente como una película
de fantasía infantil y juvenil debido a los giros de la trama y al carácter
verosímil de la historia aun en el marco de la literatura fantástica.
La autora despliega su
imaginación pero también sus conocimientos de un mundo infantil actual que hará
que los/as pequeños/as se sientan identificados. Del uso del lenguaje podemos
destacar en la página catorce que la niña y su abuelo dedican su tiempo a juegos
de palabras y trabalenguas como el siguiente:
«Pedro Pedroche pinta
paisajes en papel por poco precio pero pocos pintores plasman paisajes por poco
precio como los pinta Pedro».
Ello nos recuerda a obra teatral La
dama del alba de Alejandro Casona en la cual los protagonistas mayores y
los niños también dedican su tiempo a jugar con las palabras.
En la página dieciséis hay referencias a un hobby como construir
castillos, naves espaciales y robots con los juegos de Lego (nótese que no hay
sexismo a la hora de asignar a una niña juegos que tradicionalmente se han
supuesto femeninos) y en la página dieciséis encontramos referencias al
deportista Rafael Nadal.
Destacamos, asimismo, que hay varias tramas que se entrecruzan y
complementan. No queremos detallarlas en exceso por no estropear la intriga y
la sorpresa pero son interesantes el momento presente de la protagonista, los
secretos familiares con raíces en historias pasadas, así como las misiones a
las que se ha de enfrentar la chica.
Es bonita e interesante la descripción que se hace de la casa y las
cosas de los abuelos en las páginas 39-40, destacando su amor por los libros. Aparecen,
además, pasajes divertidos, como, por ejemplo en la página 49.
Otro valor de la obra es la representación de la chica dedicando el
tiempo con su abuelo a actividades que, por desgracia, son poco habituales e
incluso corren el peligro de perderse en la actualidad:
«primero jugaremos al escondite por toda la
casa, después haremos alguna manualidad chula con cosas recicladas que guardo
en mi taller, luego jugaremos a cocinar y tú te encargarás de pelar las patatas
y mezclar los huevos. Y a continuación, después de almorzar jugaremos a recoger
la cocina y el salón; y mientras tú barres el suelo, yo jugaré a fregar los
platos. ¿Estás de acuerdo? —dijo el
abuelo partido de risa.
—¡Jooo, eso no vale! ¡Ja, ja, ja, ja, ja, ja!
Pero, venga, vale, acepto el trato —contestó Naya dando la mano a su abuelo.
La mañana estaba siendo de lo más divertida,
abuelo y nieta jugaron haciendo manualidades, leyendo un poco, preparando el
almuerzo, y después por la tarde echaron un rato de juegos de mesa y finalmente
decidieron jugar al escondite. El escondite en casa del abuelo era de lo más
divertido, pues tendía muchas habitaciones y muchos recovecos donde esconderse.»(pp. 90-91).
Del final destacamos su carácter metaliterario, que comentábamos al principio, con el mensaje de invitación a escribir y también el alegato a cuidar del planeta para niños/as y jóvenes, y para todos/as los/as lectores, en definitiva.
Y es que la novela ofrece numerosos
valores destacando, entre ellos, la conexión con la naturaleza para construir
un mundo mejor ya que la trama principal de la novela consiste en que el
planeta Tierra se encuentra en grave peligro debido a un monstruo aterrador que
ha ideado un plan siniestro para exterminar a todas las abejas del mundo. Naya
gracias a su valentía, se embarca
en una misión crucial para salvar a estos importantes insectos.
Otros valores importantes de
la obra son también:, la importancia de tener un comportamiento adecuado en el
colegio (en la página 35), los peligros del móvil para el crecimiento cognitivo,
social y emocional de los menores (en las páginas 48 y 49), la propuesta de
ocio saludable frente a la adicción a las tecnologías (páginas 90 y 91), el
reciclaje (p. 90), la importancia de ayudar en las tareas del hogar (p.90), el
valor del estudio, del conocimiento y la importancia de la familia tanto de la
relación de los/as niños/as con los padres y madres como con los abuelos a lo
largo de toda la novela.
La novela recuerda a otras
como Hamnet de Maggie O’Farrell
(recientemente llevada al cine) en la descripción de personajes con una
conexión especial con la naturaleza o al clásico cuento de Pinocho de Carlo Collodi en el capítulo tercero.
Por ser un canto a la
imaginación, a una infancia sana y llena de valores y por resultar una historia
divertida, entrañable e interesante, recomendamos la lectura de esta obra,
esperamos que la disfruten como nosotros lo hemos hecho.
Cualquier momento es bueno
para leer y qué mejor compañía en cualquier momento que un libro pero ahora que
se comienzan las vacaciones de Navidad y se acercan los Reyes en España puede
ser un buen momento para comprar algún libro y en el que hay tiempo para leer
más.
Enlaces
de interés:
Información sobre el libro: https://aliarediciones.es/libro/naya-la-osa-parda/
Información sobre la autora
Sandra Rodríguez Jiménez: https://aliarediciones.es/autor/sandra-rodriguez-jimenez/

