Del lunes 24 al domingo 30 de agosto de 2026
Planificamos
este viaje a partir de la lectura del libro Canta
Irlanda de Javier Reverte y de las guías de las editoriales Lonely Planet y
DK Travel. Además leímos para la ocasión Las
cenizas de Ángela de Frank McCourt y
algunos cuentos de Dublineses de
Joyce. A raíz de la lectura de Canta
Irlanda también preparamos una lista de canciones irlandesas en YouTube y
recopilamos libros y películas sobre Irlanda, algunas recomendadas por Javier
Reverte y otras de nuestra propia cosecha.
Decidimos
ir a Belfast para conocer Irlanda del Norte (o el norte de Irlanda) además de
la tierra de Kneecap y de la Calzada del
gigante, así como Galway para explorar algo el sur, la Wild Atlantic road, los
acantilados de Moher, Westport y su memorial de la hambruna, etc.
Escribo
este diario en nuestros trayectos en autobús y en coche, en cafeterías,
restaurantes, pubs y hoteles irlandeses.
Lunes, 24 de agosto de 2026
Nos
levantamos, salimos de Granada. Viajamos a Málaga en coche. Allí tomamos el
avión a Dublín.
Nos
compramos unos bocadillos de jamón y de tortilla de patatas.
Curiosamente
en el aeropuerto de Málaga tenemos que pasar un control policial de documentos
de identidad aparte de la revisión del equipaje de mano. El avión sale con algo
de retraso pero esto no nos provoca problemas. Llegamos a Dublín a las 15 horas
aproximadamente. La puerta del aeropuerto por la que salimos y donde se coge el
autobús que tenemos contratado y que lleva a Belfast está preciosa adornada con
parterres de flores de colores y hace sol. Comemos unos bocadillos que
compramos en un pequeño supermercado en unas pequeñas mesas. En Dublín a las 16 h de España (15 h de Irlanda)
tomamos un autobús que nos lleva a Belfast. Este autobús nos cuesta unos
cuarenta euros para los cuatro que viajamos. En España habíamos obtenido los
permisos necesarios para entrar ahora en Reino Unido, se denomina ETA y se
obtiene con una aplicación en el móvil abonando unos veinticinco euros por
persona pero, la verdad es que no nos lo pidieron en ningún momento, no
obstante, se debe llevar, yo no iría sin llevarlo.
En
Belfast hacemos llegada al hotel. La recepcionista es muy simpática y nos
pregunta por qué vamos allí de vacaciones con lo bonito que es España y el buen
tiempo que tenemos. Le contestamos que en España hace demasiado calor.
Salimos
a pasear por el centro de Belfast. La cuestión es que justo una de las calles
céntrica que baja del ayuntamiento en la que hay un supermercado Tesco tiene un
cierto mal ambiente después de las 18 h de la tarde. Nada del otro jueves pero
sí soledad y los únicos viandantes son personas sin hogar (hay bastantes
personas sin vivienda en el centro de Belfast) y gente humilde con pocos medios
que ha bebido más de la cuenta además de adolescentes con chándales grises
haciendo un poco el cafre con bromas por
ejemplo. La ciudad no se presenta muy amable a estas horas y con esta soledad y
este ambiente de pobreza y exclusión.
En el centro de
Belfast hemos visto pobreza, personas sin hogar, adolescentes perdidos a
aburridos, sin grandes ofertas de ocio cultural o formación. También los
veremos posteriormente en Athlon.
Vemos
el famoso Pub Crown, el Hotel Europa, la
Ópera, el ayuntamiento, etc.
El Pub Crown es un edificio histórico victoriano fundado por un matrimonio entre una mujer protestante que se salió con la suya a la hora de denominarlo y un católico que ubicó una corona en el suelo para que todos y todas la pisaran.
El hotel Europa es en el que se hospedaban los periodistas internacionales que cubrían el conflicto. Ha sido el hotel que más atentados con bomba ha sufrido en la época de los conflictos que se extendieron desde 1969 a 2014. La ópera, edificio contiguo victoriano sufrió atentados con bombas.
Cerca se hallan los restaurantes Red Panda (asiático) y Fratelli (italiano) que tienen poca puntuación.
Otros hitos que observamos son la Torre Albert, Victoria Square, el Río Lagan, el Big Fish, los puentes, la zona de conciertos con puestecillos y un pub que se sitúa enfrente y está muy concurrido por las tardes.
Paseando un poco más descubrimos la iglesia de St. Mary y junto a ella dos pubs que, al parecer, frecuenta Kneecap, uno de ellos es el Maddens y otro con una terraza muy agradable, un mítico y tradicional pub es el Kelly’s Cellars.
En otra calle del centro encontramos la pizzería Little Wing, un local muy agradable con buenas pizzas no muy caras en el cual cenamos esta noche y también otra noche más antes de abandonar Belfast.
Tomamos half pint of Guinnes en el hotel en el cual dan botellas de agua gratis pero solo para socios aunque tampoco preguntan si lo somos o queremos hacernos.
Martes, 25 de agosto de 2026
Vemos las cosas de otra manera tras descansar, desayunar y con la luz del día. Decidimos ir a visitar la Calzada del gigante (Giant’s Causeway) porque al día siguiente anuncian lluvia. Caminamos hacia la oficina de turismo. Allí compramos los billetes de autobús público para la Calzada del gigante, el tiquet familiar cuesta 25 libras ida y vuelta, se trata de un trayecto de una hora y media para ir y otro tanto para volver. La señora de la oficina de turismo nos indica dónde coger el autobús, es en la puerta hacia la derecha. Llega un poco tarde y para más hacia la izquierda, menos mal que Jesús se da cuenta de que aparece, también sale la señora de la oficina después a avisarnos. El autobús es el número 221 del transporte público Traslink, hay en verano salidas a 9:25 y a 10:25. Tomamos el primero de estos pero que, como digo, sale con retraso. La vuleta es a las 15:10 o 16:10. El autobús es cómodo pero el trayecto se hace algo largo, es una hora y media, como dije. El conductor conduce rápido. Hace algunas paradas breves. A mitad de camino pasamos por un pueblo hermoso denominado Ballymena. Llegando a la Calzada pasamos por Bushmill, que también es un pueblo bonito. Al final del trayecto hace mucho calor, insoportable, se lo digo al conductor pero me responde que ya estamos llegando.
Cuando vamos llegando a la Calzada desde el lugar donde te deja el autobús el paisaje es espectacular, las casas, el verde, la costa, son imágenes idílicas de Irlanda, es muy hermoso.
El autobús te deja junto al Centro de visitantes. Este es caro y da acceso a la tienda, la cafetería, una audioguía y exposiciones. Afortunadamente hay aseos fuera de este centro, un hotel y el pub The Nook. El hotel es caro y muy formal para almorzar. Fuimos al pub y tomamos Jesús y yo dos sándwiches, y los niños dos platos infantiles uno con fingers de pollo y otro con barritas de pescado. Fueron unas cincuenta libras.
Para bajar a la Calzada del gigante hay tres opciones: el camino rojo de 35 minutos (este es difícil y duro sobre todo en la subida; el verde, de 25 minutos y el azul para personas con movilidad reducida. Para la bajada tomamos el rojo y para la vuelta el verde, creo que hacemos bien porque las personas que suben por el rojo van bastante asfixiadas, yo lo estaría más, hay subidas duras por la montaña y por escaleras estrechas y empinadas.
La zona es preciosa. Enseguida vemos acantilados. Coincidimos con un matrimonio mayor irlandés que nos propone hacernos una foto a los cuatro. Él nos cuenta que tiene familia en Segovia y que conoce Granada cuando le decimos que somos de allí. Nos desean unas felices vacaciones en Irlanda y ella le dice a Martín y Gael que son “great hikers”.
Continuamos hacia la derecha. Caminamos hasta unas piedras altas por deseo de Martín, resultan ser “The Organ”, unas piedras de basalto como las de la Calzada, altas, que se asemejan a un órgano. Seguimos avanzando y llegamos al espectacular y, no entendemos por qué, solitario, “anfiteatro”, no es nada construido por el ser humano, es un accidente natural que se parece a este tipo de construcción. Es un lugar increíble que estuvo cerrado mediante una puerta por desprendimientos pero que ahora está abierto y merece realmente la pena. Salvando muchísimo las distancias nos recuerda a la Laguna negra soriana por su espectacularidad.
Seguidamente, bajamos hasta la Calzada del gigante y allí andamos por los cuadriláteros, pentágonos, hexágonos y heptágonos. Nos fotografiamos por allí y nos sentamos. Es un lugar mágico y agradable en el que estar cerca del mar sin peligro ya que ese día no hay oleaje.
Regresamos caminando a la zona del Centro de visitantes. Almorzamos en el precioso Pub The Nook, se trata de una escuela victoriana del s. XIX.
A las 15:10 volvemos en autobús a Belfast. Llegamos allí a las 16:45 h aproximadamente. El Autobús nos deja en la estación de autobuses. Desde allí caminamos hacia Victoria Square.
Posteriormente, nos dirigimos al Maddens, pub frecuentado por Kneecap pero no nos dejaron entrar a tomar algo por ir con niños, dijo el dueño que era cosa de los políticos. Le propuse sacar la bebida a la terraza pero me contestó que tampoco. Lo curioso es que dentro había un concierto con algunos niños como músicos.
Por lo tanto, seguimos caminando y llegamos a la Catedral, la cual tiene una cruz excesivamente grande. Continuamos por el barrio de la catedral, el cual nos sorprende gratamente por su buen ambiente, llegamos a una calle conocida porque está coronada por paraguas de luces de colores.
Cenamos en un Wagamama de Victoria Square, los niños toman un vento que está bien por su precio y por saludable, yo ceno un poke y Jesús pide udón pero están pasados y tienen cierto sabor a quemado o pegado, se lo decimos al personal y nos los quitan de la cuenta.
Miércoles, 26 de agosto de 2026
Desayunamos y empezamos a andar hacia el West Belfast. Hemos estado leyendo para hacer la ruta a pie. No obstante, no es muy complicada aunque nos cruzamos pocos viajeros y aquellos que vemos están haciendo las famosas rutas turísticas con los black cabs. Es de día y hay buen ambiente de barrio normal con vecinos que se mueven a hacer sus recados.
Lo primero que nos sorprende es una gran placa en una casa en la que se cuenta que allí vivió un irlandés que acudió a España a luchar en la guerra civil española con las brigadas internacionales por la República con la frase en español “No pasarán”.
A continuación, nos encontramos con el colegio St. Mary en el cual una placa explica que fue construido con donaciones que se multiplicaron a partir de la condena a prisión de Eamon de Valera.
Un poco más adelante observamos un gran edificio de viviendas, Divis Tower, este fue utilizado como puesto de control y su azotea fue utilizada como pista de aterrizaje de helicópteros en los años más cruentos del conflicto.
Y ya atisbamos los murales internacionales sobre Nelson Mandela, la República española, Palestina, el Partido socialista, etc. y enseguida el muro con su puerta y con indicación de que solo se puede traspasar de 6:30 a 20:30. En algunas zonas el muro es altísimo y se eleva con una gran alambrada, en este está escrito “Free Palestine”.
Toda la zona
estaba dedicada a fábricas de lino en el pasado. Ahora observamos una fábrica actual
de harina en el camino. Visitamos
entonces Conway Mill, situado en Conway Street, es un antiguo molino de lino
del siglo XIX transformado en centro cultural. Aloja talleres de artesanía,
estudios de arte, exposiciones y espacios educativos para la comunidad local.
Compramos pegatinas en gaélico. Hablamos con unas simpáticas irlandesas, una de
ellas regenta la tienda y la otra es la artista que elabora las pegatinas. La
dependienta de la tienda nos cuenta que en ese centro cultural se grabaron
algunas escenas de la película Kneecap y nos desean buena estancia.
Continuamos
avanzando y nos topamos con el famoso mural de Bobby Sands y la sede del Sinn
Fein. Junto a la sede del Sinn Fein hay una tienda de recuerdos políticos de
Irlanda en la que se pueden encontrar productos relacionados con Kneecap como
el pasamontañas de la bandera irlandesa, gorros con la frase Tiocfaidh ár lá (nuestro día llegará),
llaveros y pines. Seguidamente hay otra tienda en la que se venden cosas
similares como pines con la bandera irlandesa y palestina unidas.
Avanzamos y
buscando llegamos a The Hawthorn Bar. Junto a él están los murales elaborados
recientemente sobre Kneecap y de apoyo a Palestina. En el interior hay un disco
del grupo y también hay una fotografía de la película El hombre tranquilo en la pared. La señora del bar es muy simpática nos
fotografía en los murales e invita a los chicos a zumos. Allí otro irlandés nos
cuenta que Kneecap estuvo allí el domingo y nos señala una pizarrilla en la que
pone I`m a free man, que escribió Mo
Chara cuando quedó en libertad de cargos tras una imputación en Londres. Este
señor nos cuenta que veranea en Salou y que le gusta llevar a sus hijos a Port
Aventura. Nos pregunta si habíamos estado antes en Irlanda, le decimos que el
verano anterior estuvimos en Dublín y nos dice que Dublín está bien pero que
Belfast es mejor.
Siguiendo
caminando llegamos al Cultúrlann McAdam Ó Fiaich. Este es un centro cultural de
lengua irlandesa situado en el barrio Gaeltacht quarter (barrio en defensa del
irlandés), en Falls Road. Inaugurado en 1991, fue renovado en 2010 y
reinaugurado al año siguiente por la entonces presidenta irlandesa, Mary
McAleese. Allí almorzamos una comida casera deliciosa consistente en beef stew,
fish and chips de platija fresca acompañada de puré de guisantes y salsa y
lasaña con pan tostado. Hay muy ambiente cercano, las personas que nos atienden
en el restaurante y en la tienda son realmente agradables.
Enfrente de este
centro cultural está el Pub Beehive que también forma parte de los pubs que
frecuenta Kneecap.
Este agradable
barrio en el que sus gentes nos acogen tan bien representa la resiliencia aun
en condiciones duras de opresión, la resistencia, la lucha por la libertad, el
apoyo a Palestina y a otras causas como la de los kurdos y la defensa de los
derechos humanos y de la lengua y la cultura irlandesa que se hayan presentes
por todas partes.
No olvidemos que
la población católica que representaba alrededor de un tercio de la población sufrió
una discriminación sistemática e institucionalizada que la convirtió en una
comunidad de ciudadanos de segunda clase.
Estas
exclusiones y formas de represión se vivían en todos los ámbitos: el empleo, la
vivienda, el sistema electoral y la represión policial y judicial.
En lo que se refiere a la discriminación en el empleo. El sector público y las industrias clave estaban profundamente monopolizados por la comunidad unionista. Además, los católicos tenían extremadamente difícil el acceso a puestos de la administración pública, la judicatura o la gestión estatal. Asimismo, había discriminación en grandes industrias, sectores industriales masivos y estratégicos del Úlster, como los astilleros navales de Belfast (Harland & Wolff), operaban con una exclusión casi total de mano de obra católicos. Según estadísticas oficiales, los trabajadores católicos tenían dos veces y media más probabilidades de estar desempleados que los protestantes, y aquellos que conseguían trabajo solían quedar relegados a categorías no cualificadas.
En cuanto a la segregación y desigualdad en la vivienda, la asignación de viviendas protegidas (council houses) dependía de los ayuntamientos locales, controlados en su gran mayoría por políticos unionistas.
Las autoridades priorizaban a familias protestantes en detrimento de familias católicas con mayores necesidades de espacio, lo que forzó a la población católica a vivir en condiciones crónicas de hacinamiento y deterioro.
Esta asignación injusta no era solo por prejuicio religioso, sino por control político: colocar a las familias protestantes en zonas clave blindaba las mayorías en los distritos electorales.
También había manipulación del Sistema Electoral (Gerrymandering). El sistema político estaba amañado para minimizar el peso del voto católico. Los límites de los distritos electorales se redibujaban de manera artificial. El caso más flagrante fue la ciudad de Derry en la que a pesar de tener una amplia mayoría de población católica, los distritos estaban configurados para que el ayuntamiento siempre tuviera una mayoría de concejales protestantes.
Existía también el voto censitario. En las elecciones locales solo los cabezas de familia que pagaban impuestos o poseían propiedades tenían derecho al voto, y los empresarios ricos (protestantes en su mayoría) podían votar múltiples veces por las propiedades que poseían. Gran parte de la población católica, al no tener acceso a la propiedad, quedaba privada del sufragio.
Además existía represión policial y judicial. El aparato de seguridad del Estado se utilizaba como un brazo de contención contra cualquier aspiración nacionalista irlandesa. La policía de Irlanda del Norte, la Royal Ulster Constabulary (RUC), era en más del 90% protestante y cometía frecuentes abusos contra los vecindarios católicos. Además, existía un cuerpo policial de reserva puramente protestante y fuertemente armado, los B-Specials, tristemente célebres por su brutalidad y hostigamiento hacia los católicos.
Se promulgó la Ley de Poderes Especiales (Special Powers Act), esta ley otorgaba al gobierno el derecho de registrar hogares sin orden judicial, prohibir reuniones o manifestaciones públicas y encarcelar a ciudadanos sin cargos ni juicio previo. En la práctica, estas drásticas medidas coercitivas se aplicaron de forma casi exclusiva contra la población civil católica y nacionalista.
Estas flagrantes
injusticias llevaron a que a finales de los años 60 naciera la Asociación por
los Derechos Civiles de Irlanda del Norte (NICRA), inspirada en los movimientos
de derechos civiles de Estados Unidos. La violenta represión policial y
paramilitar contra las manifestaciones pacíficas de este movimiento civil fue
el detonante directo que arrastró a la región a tres décadas de guerra civil.
El Acuerdo de Viernes Santo de 1998 blindó legalmente la igualdad entre ambas comunidades pero aun actualmente hay discriminación para el acceso a las viviendas sociales y al empleo. Y no se considera que hubiera un cese real de la violencia hasta 2014. Hay propuestas para eliminar el muro divisorio pero parece que parte de la población se siente más segura manteniéndolo, con una mayoría de unionista. En la actualidad entre los protestantes hay descontento debido al Brexit y a que ellos consideran también que tienen menos oportunidades que los católicos en la actualidad.
Los conflictos, segregaciones y exclusiones no son solo religiosos sino históricos, sociales e identitarios. Los republicanos irlandeses se manifiestan pacíficamente pidiendo la unidad de Irlanda, los unionistas protestantes también hacen sus celebraciones orangistas de la victoria de Guillermo de Orange.
En este
conflicto se dieron tragedias como la del Bloody
Sunday acaecida en la cercana Derry en 1972 en la que en una manifestación
pacífica católica más de una decena de jóvenes y menores fueron asesinados a
sabgre fría e incluso rematados en el suelo, por la que años más tarde el
gobierno inglés pidió disculpas y que motivó la canción Bloody Sunday de U2.
Nos toca ya
irnos del barrio y en salida pasamos rápido por una zona que está plagada de
banderas unionistas, también hay imágenes de hombres con pasamontañas y
pistolas y un cartel en el que se dice Ulster e Israel unidos en las armas.
Sin duda hemos
vivido el cambio, el choque, salimos rápido de allí cruzando un paso elevado y
aparecemos en el barrio multicultural de la Universidad, la cultura, la mezcla,
la lectura, nos salvan de la violencia de los que apoyan a los genocidas.
Al salir de esta
zona ya nos adentramos en el barrio de la universidad, es una zona muy hermosa
y con buen ambiente. Existe un supermercado de la Union de estudiantes donde
se puede tomar un café sentados. El edificio de la universidad es majestuoso.
Cerca de él se encuentra la casa museo
dedicada al escritor Seamus Heaney (Premio Nobel de Literatura en 1995), quien
estudió y enseñó en la universidad. Está situado en el complejo de la Queen's
University Belfast, en el número 38-40 de University Road.
La calle
continúa llena de librerías (la Librería No
alibis por ejemplo, cafés y tiendas de ropa y otros artículos de segunda
mano, una de ellas es de Oxfam Intermón. Este agradable y universitario barrio
es también un barrio multicultural.
La lectura nos
salva, nos sigue salvando y nos vuelve a salvar en el peor momento, en el más
raro, las lecturas más diversas, las que nos apetezcan junto con el amor, la
amistad, las buenas gentes, la música, el cine (alguna serie tal vez) y el
arte, cualquiera, y el contemporáneo en particular.
Volvemos la zona del centro y para terminar el día
damos un paseo por el Titanic Quarter. Comenzamos en la zona del Big Fish y
continuamos andando junto al río Lagan, hay una obra de arte musical en la que
colocándote bajo ella suenan ruidos similares a los de los astilleros, vidrieras sobre la serie Juegos de tronos,
distintos tipos de boyas enormes, el muelle donde se construyó el Titanic ahora
ocupado por el SS Nomadic.
El SS
Nomadic es un barco de vapor perteneciente
a la extinta White Star Line, que fue botado en 1911 en Belfast. Fue construido
como transbordador para los transatlánticos RMS Olympic y RMS Titanic. El barco estuvo en
servicio durante 57 años, sobreviviendo a las dos guerras mundiales. Después de
ser dado de baja en 1968, fue trasladado hasta París, donde fue
reconvertido en un restaurante flotante cerca de la torre Eiffel. Tras el cierre del
restaurante en 1999, el barco fue adquirido en 2006 por Irlanda del Norte para
su restauración. El Nomadic es el último barco sobreviviente de la desaparecida
White Star Line. Actualmente, funciona como un barco museo.
Y más adelante se
llega al Museo del Titanic, este tiene una tienda y unos aseos a los que se
puede acceder de forma gratuita. Fuera en los alrededores están escritos los
nombres de las víctimas, los estudios del Titanic (donde se grabó la serie
Juego de tronos), el Titanic Hotel y las grúas de Harland and Wolff.
Volvemos camninando
junto al río y observando la puesta de sol y cenamos por última vez en la
Pizzería Little wing. Es nuestra última noche en Belfast. Pasamos por la zona
de Hotel Europa ya de noche y regresamos al hotel.
Belfast es, sin duda, una ciudad llena de contrastes, interesante de descubrir y estudiar. Un lugar con una historia contemporánea brutal que intenta recomponerse desde la memoria también.
Jueves, 27 de agosto de 2026
Nos despedimos de Belfast con pena. Hago una última futo a un mural unionista que hay cerca del hotel. La estación central está a un paso y allí tomamos un autobús que nos lleva a Dublín en tan solo dos horas (Traslink), va lleno pero el aire acondicionado funciona bien, es rápido y cómodo.
Las afueras del aeropuerto de Dublín
nos reciben con sol, la gente es agradable y vemos de nuevo los parterres de
colores de colores.
Lugares para comer en Belfast
Cultúrlann McAdam Ó Fiaich: comida
irlandesa casera rica y a precios populares. Tienen menú del día y platos
infantiles. La mejor opción.
Pizzería
Little Wing en el centro de Belfast:
buenas y económicas pizzas.
Pub
The Nook en La Calzada del gigante:
se puede tomar algo y no es caro pero la comida no es excelente. Tiene platos
infantiles.
Wagamama en Victoria Square: aceptable.
Pubs en Belfast
The Hawthorn Bar
The Beehive
Maddens
Kelly’s Cellars (se puede comer pero
nosotros no lo hicimos)
The Crown
Lugares para comprar en Belfast
Conway Mill
Cultúrlann McAdam Ó Fiaich
University Union
Sinn Fein shop
Libros
Canta Irlanda de Javier Reverte
Las cenizas de Ángela de Frank McCourt
Dublineses
de James Joyce
Canciones
Kneecap: CEARTA, HOOD, Guilty Conscience, Gael gigolos…
Bloody Sunday
de U2
Tradicionales: Danny Boy, Athenry Fields,
Spanish girl, Wild Rover, Molly Mallone,
Dirty old town
Galway Girl
Películas
Kneecap
En el nombre del padre
The quiet girl
Cosas pequeñas como estas
El hombre tranquilo
Cuatro madres
Criaturas de dios
Catálogo en Filmin: https://www.filmin.es/catalogo/pais/irlanda
Breves documentales
Sobre
los Divis flats: https://youtu.be/6yeBykVOppQ?si=AF-UMgai-SLrEs6z